Letra bantú musundi

Aldo Durades

Aldo Durades

de Cuba

Cabil­do Musundi

Para ben­efi­cio de cuba y la humanidad
Dios regen­te:
Nguenguerengue.
(cono­ci­do en la regla de palo como chol­languengue, y en yorubà oshùn.)

Dios­es acom­pañan­tes:
Ngu­run­da

(cono­ci­do en la regla de palo por yam­baka, y en yorubà como ozain.)

Nkazuán.

(cono­ci­do en la regla de palo por cua­tro vien­tos, y en yorubà como eleb­bà.)

Umbro­zo kobera dian bum­by

(que la som­bra de la unión reli­giosa nos pro­te­ja con su fuerza)

De acuer­do con las car­ac­terís­ti­cas de este dios regen­te para el año actu­al, las partes del cuer­po humano que son sen­si­bles en este poder, son las pier­nas y la mente.

Esta­mos refir­ién­donos a que son las partes mas propen­sas a enfer­medades y trastornos, en el caso de las extrem­i­dades infe­ri­ores se pueden pade­cer dolen­ci­as atribuibles al sis­tema cir­cu­la­to­rio, enfer­medades reumáti­cas agu­das y tam­bién deben pre­venirse los acci­den­tes provo­ca­dos por caí­das des­de lugares altos, ya que todos los fac­tores señal­a­dos pueden con­ducir a la paráli­sis y en gen­er­al a lim­ita­ciones físi­co-motoras.

Con respec­to a la mente, este poder rep­re­sen­ta la serenidad, el pen­samien­to racional por enci­ma de la irreflex­ión. Con­trade­cir este pre­cep­to, puede gener­ar situa­ciones peli­grosas en la toma de deci­siones.

De man­era que, fisi­ológi­ca­mente hablando, es impor­tan­te que cuidemos el fun­cionamien­to cere­bral, que aten­damos

Todo lo que con­tro­la este sis­tema, aun­que sea un trastorno del sueño aparente­mente sin impor­tan­cia puesto que, según la letra es una parte muy vul­ner­a­ble que, de no aten­der­se, puede des­en­ca­denar has­ta la locu­ra.

La fecha de cel­e­bración del dios regen­te es el 7 de octubre, de man­era que los naci­dos ese dia están mas expuestos que la gen­er­al­i­dad de las per­sonas a los ben­efi­cios y a los per­juicios de este letra-

Espe­cial­mente favore­ci­das por la letra, serán las per­sonas

Que tienen ten­den­cia espiri­tis­ta, que son intu­iti­vas, que nacieron para ten­er una ngan­ga y tra­ba­jar con ella. De modo que es el año para desar­rol­lar estas dotes y pon­er­las a ben­efi­cio del próji­mo-

Es el año de la cari­dad, del bien

La cari­dad, el ser­vi­cio a los demás de la for­ma más desin­tere­sada es la regla de con­duc­ta para este año y la sat­is­fac­ción espir­i­tu­al y mate­ri­al que este hecho pro­ducirá en las per­sonas que la prac­tiquen será evi­den­te.

La frase tan socor­ri­da de “haz bien y no mires a quién” es la regla de oro para estar bien con uno mis­mo y con la sociedad.

Como es nat­u­ral, las per­sonas reli­giosas son las que deben com­pro­m­e­terse más con este enun­ci­ado. La con­sagración en la “mbum­ba”, (religión ban­tú) rep­re­sen­tará el tri­un­fo y el desar­rol­lo, no se debe rene­gar de ningu­na de las reli­giones, lo ade­cuado es val­o­rar cada una de ellas en lo que rep­re­sen­ta.

Aun­que no esté ini­ci­ado en algu­na deben respetarse así como tam­bién a las per­sonas que las prac­ti­can. Rene­gar de nues­tras creen­ci­as con­ducirá a la fatal­i­dad, puesto que el solo hecho de mostrar respeto pre­dispone favor­able­mente.

Tiem­po de la vir­tud

La prác­ti­ca de la vir­tud en el más amplio sen­ti­do es un manda­to de la letra. Se recomien­da ten­er una con­duc­ta social hon­es­ta, ser decen­te y edu­cado, cor­dial con los seme­jan­tes, elim­i­nar la arro­gan­cia, ser humilde y aten­to porque úni­ca­mente así podemos ser sen­si­bles a los prob­le­mas ajenos.

No a los vicios

La gra­cia espir­i­tu­al, la bue­na suerte estarán a nue­stro alcance si somos vir­tu­osos, si no nos excedemos en el con­sumo de bebidas alco­hóli­cas, si rec­haz­amos las dro­gas, si obser­va­mos una con­duc­ta fiel con nues­tra pare­ja, si respeta­mos a los may­ores de la famil­ia .

Dice la nzi­la que es el año de la fru­gal­i­dad en la mesa, que debe­mos preparar mente y cuer­po para desar­rol­lar el espíritu, el buen juicio, porque la final­i­dad es servir al próji­mo.

Ten­ga la mirada en nzu­lu

Haga de cada dia una fies­ta para el espíritu, cuan­do se lev­an­te mire al cielo, a nzu­lu, con­tem­ple las estrel­las y los astros y recibirá una sen­sación de grandeza y pequeñez a la vez; pero cuan­do lo haga sen­tirá más que nun­ca que es parte del uni­ver­so y que ust­ed puede cam­biar tam­bién el cur­so de las cosas.

Es con­ve­nien­te que use una cade­na en el cuel­lo que ten­ga col­ga­dos un sol, una luna y una estrel­la, porque el trata­do con el cielo es la mejor pro­tec­ción con­tra la neg­a­tivi­dad.

Eres un men­sajero de nzam­bi

Las per­sonas que nacieron con el sig­no de neguenguerengue tienen la mis­ión de actu­ar en la tier­ra como men­sajeros de nzam­bi, no pueden desalen­tarse y pen­sar que están toca­dos por la neg­a­tivi­dad; recuerde que està pre­des­ti­nado para hac­er el bien, si las cosas no marchan de modo sat­is­fac­to­rio para ust­ed, es que de algu­na man­era está des­oyen­do la mis­ión para la que vino al mundo: hac­er el bien. Pídale fuerzas a nzam­bi y el cielo le pro­te­gerá; pero recuerde que su fuerza está en ayu­dar a los demás.

Ust­ed nació con los atrib­u­tos de un rey: debe ser inteligen­te, juicioso y sobre todo ser bon­da­doso. Debe vivir en paz, ser pacien­te y jus­to. En todo lo expuesto encon­trará la dicha.

Atrib­u­tos de nguenguerengue

Rep­re­sen­ta el poder de la cura de enfer­medades, dom­i­na en la tier­ra y los man­an­tiales y de ambos medios toma lo nece­sar­io para sanar a los que pade­cen. Com­bate las epi­demi­as, los padec­imien­tos de la piel y de los ojos. Tam­bién es dueño de las flo­res y de todo lo bel­lo de la nat­u­raleza. Nada le es ajeno porque todo lo que es bueno le pertenece.

Por eso no se le puede invo­car para hac­er daño.

Sus hijos tienen el poder de curar con hier­bas, flo­res y aguas de dis­tin­tas proce­den­ci­as y, arma­dos con el conocimien­to de la ngan­ga y de la ocha son infal­i­bles. Y aun más, cuan­do ter­mi­nan su vida mate­ri­al, tienen reser­vada la mis­ión sagrada de ser espíri­tus de luz.

Nguenguerengue es tam­bién el dios de los man­an­tiales y al estar vin­cu­lado a nkazuàn, estable­cen unidos un poder inven­ci­ble, tienen un pacto, una colab­o­ración que los humaños debe­mos imi­tar: dice la leyen­da que como nkazuàn es el rey cazador de todo lo que vue­la, le pro­por­ciona a nguenguerengue la pre­ci­ada serser­damba o lechuza que nece­si­ta para purifi­car a su pueblo.

Nguengue, en rec­om­pen­sa, le per­mite a zuan que util­ice sus man­an­tiales para beber y apa­gar el fue­go.

Cuíde­se de:

De man­era espe­cial duran­te este año las per­sonas deben cuidarse del fue­go, no deje lum­bre encen­di­da mien­tras esté fuera de casa, tam­poco velas, si va de excur­sión a lugares abier­tos cuide la nat­u­raleza porque duran­te este año con­tin­uarán pro­ducién­dose desas­tres por la neg­li­gen­cia humana.

Dice la letra que respete el mar, que no via­je en embar­ca­ciones inse­guras, recuerde un antiguo refrán ban­tú que hace ref­er­en­cia a nue­stro pasado esclav­is­ta y señala que “nkum­bre kalun­ga, bar­co que viene por el mar perdió fon­do y se fue a pique, no naveg­ue si está guiado por la deses­peración”.

Así tam­bién la deses­peración puede con­ducir a que se pier­da lo úni­co seguro que se posee, arries­gan­do vidas y hacien­das.

La morale­ja de un nchuen­do

De acuer­do con una inter­pretación de un ndy­dy o camino, este es el año en que la per­sona puede perder­lo todo si opta por la fan­tasía en vez de por la fe.

No vio­len­te los temas de su vida, la fuerza ni la vio­len­cia lo con­ducirán a la meta, tam­poco la arro­gan­cia.

Dice el nchuen­do que muchos años atrás cuan­do las cosas eran sim­ples, el gori­la era el más fuerte del plan­e­ta y estaba dota­do tam­bién de la inteligen­cia. Hablaba como los hom­bres lo hacen hoy, cam­inaba en dos patas y se paseaba entre el resto de los ani­males vana­glo­rián­dose de los atrib­u­tos con los que nzam­bi lo había dota­do. Su vanidad y arro­gan­cia eran tales, tan­to su des­pre­cio por las demás criat­uras que éstas, muy resen­ti­das, se reunieron un día al pie de nryry, la sabia pal­ma, y acor­daron dar­le una lec­ción al gori­la.

Acor­daron bus­car entre ellos a una criat­u­ra humilde e insignif­i­can­te; pero tam­bién inteligen­te. Eligieron al loro, quien en aque­l­los tiem­pos no hablaba y cam­inaba en cua­tro patas. El loro sería el con­ten­di­en­te del orgul­loso gori­la.

Se anun­ció el com­bate entre el gori­la y el loro, a las doce de la noche en un mon­te firme.

Sobra decir que al gori­la esto le pare­ció total­mente ridícu­lo, pens­aba que con sólo apare­cer, el insignif­i­can­te lori­to moriría ater­ror­izado.

El gori­la entró al rue­do y esperó a su con­trin­can­te con una expre­sión de abso­lu­ta seguri­dad. De pron­to, se abrió la maleza e irrumpió un ser alu­ci­nan­te, mucho más alto que él, envuel­to en una capucha que lo hacía ver ancho y fornido, y todo el cuer­po cubier­to de hojas y malezas. Estu­pe­fac­to, el gori­la se que­bró en una huí­da bochornosa y los jue­ces procla­maron vence­dor a la extraña criat­u­ra.

Después, cuan­do todo había pasado, el gori­la supo que ese ser no era otro que el loro, a quien habían puesto zan­cos

Y dis­frazado de esa man­era para crear una apari­ción de espan­to.

A par­tir de ese momen­to, nzam­bi deter­minó pri­var al gori­la de su posi­ción bípeda y del don de la pal­abra. Fue el loro quien des­de enton­ces pudo hablar y cam­i­nar en dos patas.

Morale­ja: no siem­pre las cosas son lo que pare­cen, la arro­gan­cia cie­ga y no nos deja ver lo que está delante de la vis­ta.

Enza­la bakunu del año (cono­ci­do como ebbo del año en yorubá)

Para la solu­ción de con­flic­tos y cualquier tipo de neg­a­tivi­dad recomen­damos lo sigu­ien­te:

Busque una jaula medi­ana de pájaros, pon­er­le yer­ba de jardín en el piso de la jaula. Bus­car muñe­quito, sil­li­ta (pequeño que quepan por la puer­ta de la jaula) y peda­zo de cade­na, atar el muñe­co a la sil­la, después de esta operación se le echa aguar­di­en­te, vino seco y humo de taba­co, tan­to a la jaula como al muñe­co. Limpiarse todo el cuer­po des­de la cabeza a los pies con el muñe­quito ata­do a la sil­la el que después se colo­ca den­tro de la jaula y se cier­ra. Se repite esta operación duran­te siete dias.

El sep­ti­mo dia, se saca el muñe­quito, se hace la últi­ma limpieza y se deshata el muñe­quito de la sil­la. Se lan­za la cade­na den­tro de la jaula y se sier­ra la puer­ta. Se pone después el muñe­quito delante de la puer­ta de la jaula, afuera, libre. Se deja ahí nueve (9) días. Enton­ces se le da camino, lleván­dolo, al mon­te, bosque, o sabana. Ahí se paga un dere­cho de 9 mon­edas al lugar y deposi­ta ahí el muñe­co. Se pide la lib­eración.

Se pren­de una vela duran­te el pro­ce­so de purifi­cación y limpieza. El sép­ti­mo día se deja la vela encen­di­da has­ta que se gaste com­ple­ta­mente.

Enza­la bakunu de enguenguer­ente (ebbó del dios regen­te)

Busque agua de man­an­tial y echarle pétalos de dis­tin­tas flo­res, dejar reposar el sereno duran­te toda la noche. Al otro día darse baño invo­can­do a enguenguerengue.

Enza­la bakunu entoukue embuo­ma (ebbo de la letra)

Tres jicaras grandes con aguas difer­entes: agua de una pre­sa, agua de llu­via, agua de una cepa de plá­taño (para lograr­lo en la mañana se intro­duce un cuchillo en el tron­co de una cepa de plá­tano).

Tomar tres yaguas (corteza que se despren­de de la pal­ma real).

Las dos primeras en el piso for­man­do una cruz por el medio una hor­i­zon­tal, y la otra ver­ti­cal, la ter­cera se pone enci­ma de la segun­da pero en la direc­ción de la primera (hor­i­zon­tal).

Se pone una teja españo­la hor­i­zon­tal y pon­er enci­ma siete peda­zos de car­bón de madera. Se encien­den los car­bones.

Ten­er lis­tas siete hojas de seiba seca, y un cubo de agua cor­ri­en­te.

Echar las hojas de ceiba enci­ma del car­bón (se for­ma un humo purifi­cador). Pasar siete veces por enci­ma del humo para purifi­carse. La sép­ti­ma vez, quedarse con la pier­nas abier­tas (mon­ta­do) enci­ma de la teja. Tomar las jicaras con agua, echar­las enci­ma de la cabeza, de man­era que refres­ca a la per­sona y va apa­gan­do el fue­go. Ter­mi­nada esta operación, si el fue­go no ha ter­mi­nado de apa­garse, usar el agua común.

Envolver con las yaguas las tejas y los car­bones apa­ga­dos, hacien­do un macu­to. Intro­ducir­lo den­tro de un saco de enequen o una tela sim­i­lar. Echarle siete mon­edas den­tro del saco. La car­ga se lle­va a un cemente­rio (no se vuelve a pagar dere­cho) se pide al cam­po san­to que reten­ga la neg­a­tivi­dad.

Tes­tigos y par­tic­i­pan­tes de la letra del año:

1. Her­minia tor­res isaac her­rera, matri­ar­ca del cabil­do

2. Manue­la ula­cia duar­ry, matri­ar­ca del cabil­do

3. José ramón igle­si­as isaac, patri­ar­ca del cabil­do

4. Ser­gio mau­ra valdés, patri­ar­ca del cabil­do

5. Víc­tor daniel de alba tru­jil­lo, (magú, de ori­gen mex­i­caño) tata nkisi y sac­er­dote del sis­tema de adiv­inación ban­tú.

6. Isabel isaac odelìn, ngan­gulera, san­tera y espiri­tis­ta

7. Tatiana yan­za naran­jo ula­cia, ngan­gulera y san­tera

8. Asnais fran­cis suárez naran­jo, ngan­gulera y san­tera

9. Yos­mel guer­ra caño, nagan­gulero

10. Car­los alber­to rosell plà, escul­tor, maño de oru­la

11. Rafael viera vega, invi­ta­do

12. Car­los escalona calà, tata nkisi

13. Ivon­ne vene­ga caballero, invi­tada

14. Rober­to gil estrada, tata nkisi

15. Yasser mesa guer­ra, nagan­gulero y san­tero

16. Iván bonet castil­lo, ngan­gulero y san­tero

17. Tama­ra betan­court isasi, nagan­gulera y san­tera

18. Alafi josé betan­court isasi, ngan­gulero

19. Isvan bonet oli­va, ngan­gulero y san­tero

20. Luis alber­to hernán­dez acosta, pro­fe­sor uni­ver­si­tar­io

21. Glo­ria bár­bara suárez hekker, real­izado­ra cin­e­matográ­fi­ca

22. Oscar kessel cés­pedes, escritor

23. Ali­na mau­ra bar­rera, yayi nkisi

24. Suani chávez illar­reta, ngan­gulera

25. Braulio bejer­año verdecía, invi­ta­do

26. Mirelis rubiño samalea, invi­tada

27. Jua­na maría piñón lugo, invi­tada

28. Julio echavar­ría ramírez, ngan­gulero

29. Yari­ma acan­da piñón, nagan­gulera

30. Rafae­la bor­rayo font, invi­tada

31. Car­los miguel amaro bor­rayo, tata nkisi

32. Alcides miguel amaro bor­rayo, ngan­gulero

33. María de jesús espinosa, ngan­gulera

34. Lau­ra díaz gómez. Ngan­gulera, san­tera

35. José gil este­vao, maño de oru­la

36. Eduardo her­rera mar­tiatu, ngan­gulero, san­tero

37. Lucilo ula­cia fer­nán­dez, invi­ta­do

38. Julia ula­cia duar­ri, ngan­gulera y san­tera

39. Wilbert león gar­cía, ngan­gulero y san­tero

40. Maylin castil­lo gonzález, ngan­gulera

41. Ángel tor­res miran­da, ngan­gulero y san­tero

42. Jesús ben­co­mo vis­er, ngan­gulero

43. Tere­sa durán cam­pos, ngan­gulera, san­tera

44. Ánge­la jerèz ávi­la, ngan­gulera

45. Yunesqui pom­pa jerèz, ngan­gulero

46. Bár­bara rodríguez med­i­na, ngan­gulera, san­tera

47. Omar núñez rodríguez , ngan­gulero

48. José car­los núñez per­do­mo, ngan­gulero

49. Eduardo núñez rodríguez, ngan­gulero

50. San­ti­ago mira illar­reta, ngan­gulero, bakoyu­la

51. Yoac­ne naran­jo ula­cia, ngan­gulera, san­tera

52. Junior pom­pa jerèz,, ngan­gulero, san­tero

53. Erwin martínez bor­jez, ngan­gulero

54. Vivian dania hernán­dez pedroso, ngan­gulera

55. Jorge luis lópez tri­ana, ngan­gulero

56. David lópez ayut, ngan­gulero

57. Merlis scull la o, ngan­gulera

58. Orestes aguir­re acosta, ngan­gulero

59. Jan­i­na del toro, ngan­gulera

60. Jor­dano pom­pa naran­jo, ngan­gulero

61. Bue­naven­tu­ra julián ayala, ngan­gulero

62. Mag­da croswel coro­na, ngan­gulera, san­tera

63. Andrés ami­an gómez soria, babaonori olokon­la

64. More­lia rodríguez gàr­ci­ga, invi­tada

65. Noida rodríguez gàr­ci­ga, invi­tada

66. Ibrahím ori­ol men­doza, invi­ta­do

67. Fer­nan­do alon­so, ngan­gulero

68. Elis­a­beth alon­so, ngan­gulera

69. Águeda de la cari­dad rodríguez, yayi nkisi y san­tera

70. San­ti­ago gonzález morales (pan­cho), ori­atè.

71. Fran­cis­co solaño blan­co, awo orun­mi­la baba ejiog­be

72. Katia men­a­cho, iyan­i­fa

73. Lazaro veitia, osha leri shango

74. Aida sanchez, osha leri oshún

La letra fue enun­ci­ada en pres­en­cia de sac­er­dotes ban­túes, matri­ar­cas y patri­ar­cas del cabil­do, encabeza­dos por el tatandy may­or de los musundis, señor aldo durades román y la yayandy de los musundis, nzarungam­ba ntindè

Diankum­buà, seño­ra susana miri­am reyes martínez, redac­tora de la letra.

¡lem­be!

¡lem­be yaya!

Kuzuako indi­anzuaku

28 de diciem­bre de 2007
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